martes, 28 de junio de 2011

Helen

Helen Packer tenía 17 años cuando la conocí. Era una cristiana muy devota y una hija muy querida, quien estaba ingresando en el hospital por última vez. Su diagnóstico era linfoma y todos los intentos para lograr la remisión habían fracasado. Como su enfermera, Helen me confió que podía soportar todo, menos la idea de morir sola.

Ella sólo quería que alguien amado estuviera cerca, para que sostuviera su mano y orara con ella. 
La madre de Helen permanecía a su lado desde temprano en la mañana hasta muy noche; regresaba a su hogar para descansar un rato y volvía a la mañana siguiente. Su padre viajaba a menudo por cuestiones de trabajo, pero se comunicaba con su esposa tan frecuentemente como le era posible.

Todas las enfermeras de la unidad nos dábamos cuenta de que Helen estaba muy cerca de la muerte, lo que también sabía ella y su familia. Comenzó a sufrir ataques y a perder el conocimiento a ratos.

Cuando una noche me marchaba del hospital, como a las 11 de la noche, noté que la madre de Helen se dirigía también al estacionamiento. Nuestra conversación fue interrumpida por el altavoz del hospital.

Llamada externa para Helen Packer. ¡Por favor llame a la operadora!

La señora Packer reaccionó inmediatamente con alarma.

Todo mundo sabe lo mal que está -dijo preocupada-. Voy a regresar a su cuarto a ver quién la llama.

Diciendo esto, me dejó y regresó con Helen. La operadora informó que la persona que llamaba colgó, pero había dejado un mensaje:
Dígale a Helen que el encargado de recogerla hoy llegará tarde, pero vendrá.

Desconcertada, la señora Packer permaneció junto a la cama de Helen esperando al visitante misterioso.
Helen murió a la 1:13 a.m., con su madre junto a ella, sosteniéndole la mano y orando.

Cuando se le preguntó al día siguiente, la operadora no pudo recordar ni siquiera el sexo del que llamó. No se encontró a ninguna otra Helen Packer, ni empleado, ni paciente ni visitante. Para los que nos preocupábamos, cuidábamos y orábamos por Helen, sólo había una respuesta.


.. Yo nunca te abandonaré ni te desampararé. Hebreos. 13:5

El Sabio

El sabio se mantiene alejado de la rivalidad, 
de la codicia y de la confusión 
producida por los deseos. 

El sabio es feliz al vivir, 
es bondadoso y armoniza con todos, 
es sincero al hablar, equilibrado 
y recto en el trabajo y en la vida. 

Cuando acaba su obra, se retira oportunamente, 
su respiración es fresca como la de un niño, 
y busca siempre beneficiar a los hombres. 

El sabio es difícil de comprender, 
es cauteloso como quien atraviesa 
un río en invierno, 
prudente como quien tiene enemigos, reservado como el huésped de una casa, 
sencillo como la madera, tranquilo como un valle 
y profundo como las aguas de un lago. 

El sabio posee poco 
porque se ha olvidado de las cosas, 
su presencia es modelo para todos los hombres. 
No se muestra, por eso resplandece, 
no se vanagloria, por eso sobresale, 
no se exalta, por eso merece elogio, 
es humilde y se mantiene íntegro. 

Permanece independiente, 
aunque viva rodeado de gloria y esplendor 
nunca pierde la paz. 

El sabio no es impetuoso, 
y nunca pierde el dominio de sí mismo.

El sabio no ofende a nadie, 
y nunca halla motivo para rechazar a nadie.

El sabio es aquel que se conoce a sí mismo, 
que quiere conquistarse a sí mismo, 
más que conquistar a otros.

El sabio, contemplado, 
no parece digno de ser mirado, 
oyéndolo, no parece digno de ser escuchado, 
sin embargo, contiene en sí todas las virtudes. 

El sabio parece que no hace nada y, 
sin embargo, nada queda sin realizar.

El sabio hace del corazón de los demás 
el suyo propio. 
Con el bueno obra de forma buena, 
con el malo obra de buena forma.

El sabio se parece a un niño, 
nada ni nadie le daña. 

El sabio se da cuenta de las cosas 
que para los demás pasan inadvertidas, 
y estima por igual las grandes y las pequeñas. 

El sabio no combate, mas siempre vence, 
y no teme a la muerte. 

El sabio es, en fin, quien está en armonía 
con la naturaleza. 

El mejor Sabio es quién está seguro que no lo es, y depende de aquel que es verdaderamente sabio...Dios.


Y Faraón dijo a José: Puesto que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay nadie tan prudente ni tan sabio como tú. Genésis 41:39

¡Si tan sólo fueran sabios y entendieran esto, y comprendieran cuál será su fin! Deuteronomio 32:29

lunes, 27 de junio de 2011

Sandia

Un Padre iba con su hijo en la carretera. De pronto el papá se paró frente a un sembradío de sandias. Al bajarse el padre le dijo a su hijo: mira hacia ambos lados que no venga nadie, y luego cruza para poder agarrar una sandía. 

El niño asombrado le dijo: Papá deberíamos mirar también hacia arriba ¿no es cierto?.


"Lo correcto hay que hacerlo no solo cuando alguien te este mirando"
Salmos 25:21
Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.
Proverbios 10:9
El que camina en integridad, anda confiado: Mas el que pervierte sus caminos, será quebrantado.
Proverbios 20:7
El justo que camina en su integridad, Bienaventurados serán sus hijos después de él
.

Los Anteojos

Una vez, un hombre se dió cuenta que no veía bien, no solo al querer leer, sino al caminar por la calle; las caras de las personas las veía borrosas, a veces, incluso se sentía mareado. Por este motivo decidió ir a un oculista. 

El médico le recetó un par de anteojos, que por el aumento que tenían, eran bastante pesados. Al poco tiempo de usarlos, la nariz empezó a protestar.

-"¡Eh, estos anteojos son muy pesados, me molestan! ¿Y por qué tengo que aguantarlos yo, si funciono bien?"
Los ojos le respondieron:- "Ten paciencia, es que no vemos bien y dependemos de tí para que sostengas los lentes".-

-"No estoy de acuerdo, arréglenselas como puedan, a mí esto me molesta y no es mi culpa"- volvió a protestar la nariz.

-"¡No te quejes tanto, que nosotros también lo sostenemos y no armamos semejante lío!", gritaron las orejas, cansadas de escucharla.

Sin embargo, la nariz no hizo caso a las razones ni súplicas de los ojos, y disimuladamente comenzó a corcovear, se movía de abajo para arriba, de un costado al otro, hasta que se movió de tal manera que los anteojos se cayeron al piso.

Claro, en ese momento el buen hombre iba caminando y al caerse los anteojos, tropezó y cayó con todo su peso hacia adelante.
..Y, ¿sabes qué se rompió? 
La nariz.

Lucas 6:31 
"Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos."
1 Pedro 3:8-9 
"Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. "

La Caja de Huevo

Algunos chicos se habían empezado a dar cuenta que Jorge era diferente. "Quizá debiera haber insistido más con los padres, para que lo enviaran a una escuela especial" pensó la maestra para sí misma.

"Para la próxima clase" dijo la maestra a los chicos del tercer grado, "por favor, traigan en una caja de huevos, algo que represente a la Pascua".

Al día siguiente, los alumnos llevaron las cajitas de cartón y las dejaron en el escritorio de la maestra. Cuando las acomodaron, ella les dijo que no hacia falta saber quien había traído cada cosa. Secretamente, buscaba proteger a Jorge, quien podría haber estado limitado en la tarea.

Abrió la primera caja. Y salió una mariposa! "Esa es mía!" gritó María. "¡Qué buena idea!" dijo la maestra, ante la carita feliz de la alumna.

"Que hay en la segunda caja?" Era una pequeña piedra recubierta de musgo. "Esa es mía", dijo Tomás. "Sí, el musgo representa nueva vida" dijo ella, "muy original, Tomás".

La tercera caja estaba vacía. La dio vuelta y la sacudió. Algunos alumnos se reían. Ella buscó la siguiente, pero Jorge la interrumpió, diciendo "Es mía, es mía!".

"Si, Jorge, gracias. Pero está vacía..."

"Si, dijo él, el día de Pascua la tumba estaba vacía, y eso nos dió una vida nueva a todos nosotros".

Unas semanas después Jorge murió repentinamente, de un tumor cerebral. 

En su ataúd, sus compañeros de clase pusieron veinte cajitas, todas vacías, recordando así como jorge había entendido el significado de la verdadera Vida.!


Juan 11:25,26 
Le dijo Jesús: Yo soy la resurección y la vida, el que cree en mi, aunque este muerto vivirá.
2 Corintios 5:15
y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

jueves, 23 de junio de 2011

Fijar la Mirada

Un sabio, decía que nuestra forma de pensar se congela y nos quedamos recorriendo siempre los mismos caminos, pues la mente se fija a las cosas que pensamos. Hoy en día este fenómeno se conoce como "paradigma".
Imaginemos que vamos en bicicleta por una carretera: el aire fresco golpeándonos el rostro; los árboles, las nubes, la naturaleza, las aves, los montes lejanos... Imaginemos que de pronto vemos una gran piedra en medio del camino. 

Si fijamos toda nuestra atención en la piedra -es decir, en el obstáculo-, por más que sólo ocupe un breve espacio en la carretera, terminaremos chocándonos con ella.

Pensemos cuántas veces descubrimos un obstáculo en la vía y, al asumirlo como si fuera lo único, hacemos desaparecer todas las demás opciones (los árboles, las nubes, el resto del camino), dirigiéndonos irremediablemente hacia él, hacia la piedra.

No permitamos hoy que los obstáculos desvien nuestra atención y nos hagan creer que ya no hay salida, siempre hay oportunidades que vienen con ellos.


Romanos 8:28 "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien."

Terremoto

En 1989, un terremoto de 8.2 grados por poco acaba con toda Armenia, pero sí mató a más de 30 mil personas en menos de cuatro minutos.

En medio de esa devastación y caos totales, un padre desesperado dejó a su esposa segura en casa y se precipitó a la escuela donde debía estar su hijo, solo para descubrir que el edificio estaba completamente derruido.
Después del impacto traumático inicial, recordó la promesa que le había hecho a su hijo:
"PASE LO QUE PASE SIEMPRE ESTARÉ CONTIGO."

Y sus ojos empezaron a llenarse de lagrimas. Mientras miraba la pila de escombros que alguna vez había sido la escuela, parecía no haber esperanza, pero no dejó de pensar en el compromiso con su hijo. Comenzó a concentrarse en el lugar de la escuela al que caminaba su hijo a clases cada mañana. Recordó que el salón de su hijo estaría en la esquina derecha del fondo del edificio, se precipitó hacia allá y comenzó a excavar entre el cascajo.

Mientras excavaba, otros padres desesperados llegaron con la mano sobre el corazón y diciendo: '¡Mi hijo!', '¡Mi hija!' Otros padres bien intencionados trataron de apartarlo de lo que quedaba de la escuela y le decían:

"¡Es demasiado tarde!", "¡Están muertos!" ,"¡No puedes ayudar!", "¡Vete a casa!", "¡Vamos, afronta la realidad, no hay nada que puedas hacer!", "¡Así solo vas a empeorar las cosas!"

A cada uno de los padres le respondía con una frase: "¿AHORA ME VAS A AYUDAR?"

Y procedía a excavar en busca de su hijo, piedra por piedra. El jefe del cuerpo de bomberos, la policía, todos trataron de persuadirlo para que dejara todo, dándole un sinfín de explicaciones, pero este padre amoroso y protector solo los escuchaba y les contestaba: "¿AHORA ME VAS A AYUDAR?"

Nadie ayudó. Valientemente siguió trabajando el solo, porque necesitaba saber por si mismo si su hijo estaba vivo o muerto. Excavo durante 8 horas... 12 horas... 24 horas... 36 horas... Y casi a las 38 horas de hacerlo, extrajo una loza y escuchó la voz de su hijo. 

Con el corazón a punto de estallarle gritó su nombre: "¡ARMANDO!"
Y escuchó una voz de vuelta:"¡¿PAPA?!

¡Soy yo Papá! Les dije a los otros niños que no se preocuparan, les dije que si tu estabas vivo me salvarías y que cuando tu me salvaras, ellos estarían salvados. Tu me lo prometiste: 'Pase lo que pase, siempre estaré contigo.' ¡Lo hiciste Papá!"

"¿Qué esta pasando allá adentro? ¿Cómo está?" Preguntó el padre.
"Quedamos 14 niños de 33 papá. Tenemos miedo, hombre y sed. Cuando se cayó el edificio se hizo una cuña como un triángulo y nos salvó." "¡Sal hijo!" "¡No Papá! Deja que los otros niños salgan primero, porque yo sé que tu me sacarás. ¡Pase lo que pase, sé que estarás conmigo!

Recuerda siempre que ante cualquier situación tu y yo tenemos un padre que: 
PASE LO QUE PASE SIEMPRE ESTARÁ CON NOSOTROS.

1 Pedro 5:7
Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Salmos 46:1
Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Isaías 43:2
No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.